Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image
Image

Texto
Suzanne Lebeau

Traducción 
Cecilia Iris Fasola

Dirección
Gervais Gaudreault

Asistentes de dirección
Anne-Catherine Lebeau

Reparto
Marcelo Arroyo, Carole Chatel, Marcela Pizarro Minella, Alejandro Venegas y Jean-Guy Viau

Escenografía y utilería
Francine Martin

Vestuario
Mireille Vachon

Luces
Dominique Gagnon

Investigación musical
Alejandro Venegas

Espacialización sonora
Éric Gendron

Maquillaje, peinados y pelucas
Pierre Lafontaine

Dirección de producción
Dominique Gagnon

Realización del vestuario
Atelier Mireille Vachon

Realización de la utilería
Atelier NGL

Realización de telones
Marc Babin

En el corazón de América del Sur, una montaña tan bella en la claridad de la mañana como cruel en la oscuridad de las minas que la surcan. Salvador, un niño de la montaña que se ha convertido en escritor, recuerda… la partida sin retorno de su padre y de su hermano, los lápices de color de Ana y los sueños de Teresa, sus hermanas, los lustrabotas cuyo destino habría compartido si su madre no hubiera creído tan profundamente que cualquier árbol de mango puede dar frutos.

Rememorando su pasado, Salvador reanuda con el alma, la cultura y los valores de su pueblo.

Adultos y jóvenes de 8 años y más

 
« La metáfora es bella. Eficaz: la infancia en directo; la exuberancia pese a la miseria; la muerte tan presente como la vida... Una especie de concentrado, de condensado "puro Sur" de la realidad de esas regiones que Suzanne Lebeau conoce tan bien. La felicidad. Dura, como la felicidad suele serlo a veces. […] También la puesta en escena desenvuelta y rica en imágenes de Gervais Gaudreault nos hace creer sin dudar en todo lo que vemos ocurrir: el dispositivo escénico se adhiere a la vida que se despliega soble él, mientras que la humanidad profunda del conjunto logra inscribirse claramente en cada una de las situaciones puestas de relieve. En cuanto al texto de Suzanne Lebeau, éste es sobrio, ligero, simple y luminoso, capaz de hablar de cosas que ya nadie se anima a abordar en nuestros días: las verdaderas relaciones entre la gente, el valor del esfuerzo, del sacrificio […]. »
Michel Bélair, Le Devoir